27.10.08

¡Feliz cumpleaños, Mafalda! (¿otra vez?)

"A sus 45 años la niña idealista y revolucionaria todavía da mucho de qué hablar".

28 de octubre

Comparto fecha con Julia Roberts, Bill Gates, Joaquin Phoenix, Ramón del Valle Inclán, Eros Ramazzotti, en fin... Encontré un horóscopo para los que nacimos este día que es más develador que una radiografía dental; por lo menos yo me sentí identificada en unas cuantas cosas que no son precisamente vagas. Después lo perdí, pero básicamente parece que tenemos cierto problemita con el poder: mandar, organizar, liderear. Y toda la parte oscura, claro.

Los escorpio somos un caso serio, dicen. Y algo de cierto habrá: mi querido Darno (otros de por acá: mi otro amigo Fernando Loustaunau y Dani Umpi, juas!), Sor Juana Inés de la Cruz, Sylvia Plath, Hillary Clinton, Evo Morales, ¡Caro Quintero!, Andres Manuel El Peje Lopez Obrador, Lula, Charles De Gaulle, Chiang Kai Shek, Picasso, San Agustín de Hipona, Ezra Pound, Richard Burton, Winona Ryder, Robert F. Kennedy, Teodoro Roosevelt, Daniel Ortega, Kevin Kline, Leonardo Di Caprio, el shah de Irán, Martín Lutero, Condoleezza Rice (nótese la cantidad de líderes medio tiránicos y gobernantes que tenemos), Larry Flynt, Ted Turner (segundo millonario), Martin Scorsese, Ang Lee, Indira Gandhi, el príncipe de Gales, María Antonieta, Roberto Begnini, Pelé, Bryan Adams, Joni Mitchell, John Keats, Dylan Thomas, Marie Curie,León Trotsky, Claude Monet, Demi Moore, Gael García Bernal (también tenemos miradas intensas: revisen para atrás), Jodie Foster, Grace Kelly, Meg Ryan, Brittany Murphy, Ethan Hawke, Whoopi Goldberg, Goldie Hawn, Bo Derek, Diego Maradona, Nadia Comaneci, Pedro Infante, Albert Camus, Delmira Agustini, Fiodor Dostoievski, Robert Louis Stevenson (Dr. Jekill and Mr Hyde, je je), Bram Stoker (Dracula), Charles Manson y, bueno, hasta Hernán Cortés.

Todas patrañas sobre nosotros. Casualidades. Nadie tan odiado como el que vuela, dijo Nietzsche.

Me pregunto si ya habré empezado (el destacado en negrita es mío).

ESCORPION
( del 24 de octubre al 22 de noviembre)

Signo de agua atravesado por el Sol. Dominado por Plutón y Marte. De gran actividad. Deseo de posesión, afán de poder, mucho dinamismo e impresionante fuerza de voluntad. Luchadores de nacimiento. Nada ni nadie los hará desistir de sus proyectos. Reservados. Muy celosos de su intimidad. Conscientes y responsables de su trabajo. Dotes para mandar. No aguantan que nadie les ordene sin sentido ni deber. Buenos y generosos con sus amigos. Gustan de los misterios de las ciencias ocultas o por la vida en el más allá. Desde niños se impondrán a los mayores. Incomprendidos por el mundo. Buenos padres. De viejos serán gruñones, egoístas y desconfiados. Su inteligencia les llevará a superar las situaciones más comprometedoras y saldrán airosos de los líos gordos. Todo les será posible. Negociantes, les gusta regatear y son tacaños con los demás pues siempre piensan con miedo en su futuro económico. No aguantan que nadie les lleve la contraria. Administran su propia economía y no darán cuenta a nadie ni de sus gastos ni de su vida. En el amor será poco feliz. Muchos amantes. Excelente amante. Buen matrimonio, si lo consuma, porque no cree en él. Difíciles de entender. La maléfica influencia de Plutón les predispone a ser débiles ante la enfermedad y la soledad. Sus nervios les podrían desatar una fuerte depresión. Más de uno, a lo largo de su vida, piensa en el suicidio y la muerte como solución a los problemas. Tendrá que cuidar sus articulaciones, prestar más atención a sus bajadas de tensión y mareos. Evitar disgustos y estrés. Gustan del peligro. Vengativas y apasionadas.

...y, luego, para rematarla...

LAS PERSONAS NACIDAS UN 28 DE OCTUBRE SON
Emotivas y tercas, cuando están convencidas de que las cosas son como las ven. Tendrán éxito por su constancia. Sufrirán altibajos económicos. Su carácter es decidido. Les gusta trabajar y se esfuerzan al máximo para lograr su objetivo. Se dice que los nacidos en este día logran lo imposible. El mejor ejemplo de los nacidos en este día es el santo San Judas Tadeo.

Sin duda, la mayor celebridad que festejará siempre el mismo día que yo es San Judas Tadeo, abogado de los casos difíciles y desesperados. Es práctico contar justo con él como el santo propio, la verdad es que no pude haber tenido mayor tino para nacer... Me envidio a mí misma.

20.10.08

El Justiciero (la venganza en cada árbol)

En algunos años, al fin estarán secos todos los plátanos de Montevideo... ¡Gracias, Justiciero, el pueblo te saluda!


fotografía: Guzmán Sánchez

9.10.08

El alma irritante de Montevideo

Mi padre siempre dijo que Uruguay es un país de sobrevivientes (él, desde la prudente trinchera aquella de llevar 36 años fuera). Claro, tenemos viento polar, cambios de clima radicales de una hora para otra, las amarguras locales del carácter quejoso al cuete (porque hay formas de quejarse para lograr algo), la racionalidad paralizante, dictadura, crisis, en fin (en los setentas, mis tíos iban nombrando a los potrillos que nacían en la estancia con esos nombres tan ilustrativos: primero "Crisis", cuando se casaron; luego "Victoria" en aquellas elecciones que no fueron, y al final, aquella potranca inmunda que pateaba, "Dictadura", que luego debieron renombrar "Tierrita" para evitarse problemas). Pero en la lista interminable de aquellos elementos adversos que como uruguayos debemos enfrentar y superar para escribir nuestra gesta heroica de cada día, en primavera cada año se nos viene arriba una tradición que remarca la crueldad y sin sentido de la flora: los plátanos.

Árboles malévolos que, en su proceso de reproducción primaveral, nos agreden con irritantes pelusas; "pelotitas" que se desgranan y vuelan en todas direcciones (por ejemplos, los ojos y los bronquios de la gente): ¿a quién se le ocurre plantar esas especies alienígenas en un lugar poblado, condenándonos a sufrir sus agresiones cada año? Ah, pero dan sombra en verano y sus ramas se despejan en invierno para dejar pasar más luz... La cantidad de pelusa acumulada se junta por bolsas, llega a los tobillos en las zonas más arboladas del Montevideo típico e incluso ingresa a las casas de los excéntricos que, como yo, tienen claraboya. Es una auténtica plaga de la que no se puede escapar. Creo que la persona que decretó esta irreversible maldición sobre la ciudad (porque ni modo que los talemos ahora, árboles centenarios) no debería haber sido sepultada, como Polínices (el nombre suena a polen, precisamente), de modo que su alma quedara para siempre vagando a las orillas de la laguna Estigia.
Le comenté a Guzmán por SMS:

"¿Dónde estará enterrado el que plantó plátanos en Montevideo?"

A lo que él contestó, muy poético:

"No está enterrado, vuela en el aire".

Me encantó la respuesta. Aproveché para mandarle la misma pregunta a una amiga, a modo de queja. Ella me dijo, a su vez:

"¿Para mearle la tumba? Ja ja".

Como me divirtió la idea de empezar una protesta colectiva por SMS, mandé la misma pregunta a varios de mis amigos, principalmente a los alérgicos y extranjeros (dícese de aquellos que han residido en ciudades civilizadas, entendiéndose tales sitios por toda aglomeración urbana donde no se martiriza a la población con la especie conocida como "plátanos"). Estas son algunas de las respuestas que coseché:

¿Dónde estará enterrado el que plantó plátanos en Montevideo?

Si no, lo matamos ¿ta?

El de los plátanos se llamaba Carlos María Reyes. Pero no encontré la tumba!

Espero que debajo de una montaña de pelusa. Achis!!!

Ni lo digas, estoy en cama con ataque de asma x alergia.

Sí, flores no le vamos a poner ¿no?

Si supiera, iba a revolverle el polvo que ahora es…

Lo buscamos, amiga!

JUAT? Ah, pensé en las bananas… Yo siempre con la ideé fixé…

Ver más sobre el urticante tema:
La pelusa en boca (y ojos) de todos
Diario El País, 7/10/08

8.10.08

La Pistolera.... c´est moi!



¿Qué clase de blogger de pacotilla deja pasar un momento como el primer festejo del Grito de Independencia al que –por fin– logra concurrir en Uruguay? ¿Y de qué calaña innombrable estará hecho, si recurre a las maravillosas crónicas de una amiga escritora, en vez de sentarse y recrearlas por sí misma?

Vergonzoso lo mío. Pero acá está: el 15 de septiembre de 2008, en el ex Parque Hotel. Una noche divertida, llena de cerveza y tequila, guacamole y mariachi. Hubiera querido lanzarme al día siguiente a contar la experiencia surrealista de escuchar y ver a la banda de la Armada Nacional tocando canciones de Juan Gabriel, mientras un marinero querendón le robaba la noche a los mariachis. Esa escena, en la que se me juntaban ambos países y se encimaban visiones en una especie de Photoshop existencial, mientras pensaba –al calor de los alcoholes, claro– que este, precisamente, era un país que había vivido una dictadura militar, ese momento no tiene con qué pagarse. Y que ahora nos entretenían estos buenos muchachos, que no tenían culpa ni recuerdo de nada, en un instante poético extraño, quizás malabarismo de diplomacias entre gobiernos, cantando con nosotros "De qué manera te olvido". Mientras –para coronar la noche, cual cereza en pastel– Soraya y sus amigas mexicanas, en primera fila, gritaban como groupies y ella me decía, con su gracia característica: "¡Ya le tiré el brassier al cantante!"

A la mañana siguiente, los sucesos terroristas de Morelia durante ese Grito me amargaron la noche en retroactivo y no tuve ganas de escribir. Por segunda vez cantaba rancheras en el Parque Hotel, recordé luego (la primera vez fue luego de la primera gran degustación de vinos, en 1996, cuando se juntaron todas las bodegas uruguayas de la mano de Cava Privada: nosotros, jóvenes dionisíacos, macerados en deliciosas uvas de la Patria, terminamos como convidados de piedra en ya desiertos salones, genuino producto de la decadencia del evento, y yo canté ante improvisado auditorio de borrachos y porteros "Ella", "El rey" y quizás, no estoy segura, "No volveré"). Pero esta vez fue con mariachi y ni siquiera tuve la culpa: el cantante me subió a la tarima. Fue muy divertido. Sin embargo, al otro día me sentí culpable al imaginarme la fiesta número uno de México empañada para siempre por muertos y heridos.

Por suerte, estaba Ana Arjona presente (otra de las "mujeres con hormonas") para no dejarme perder el momento para siempre. Aquí está su relato.


La Pistolera II

Un marecito de cerveza va cubriendo lento el salón de parquet donde los tacos se asordinan delictuosos, los vestidos comienzan a crujir, las palabras están todas por decirse y las piñatas tiñen ya el aire con alaridos de colores. Sus olitas rubias chocan y van a morir detrás de las columnas y debajo de las mesas de largos manteles blancos, con espumoso murmullo juguetón.
Las gentes se van embebiendo suavemente en ellas. Abrazos y palmoteos –primero con el brazo derecho arriba, luego con el izquierdo- apretones de manos, antiguo lenguaje finalmente aprendido, comentarios, sonrisas y carcajadas dan cuenta del buen humor y la alegría de los reencuentros abraza el aire.
A la grupa de las chelas rubias de cuello largo o de los caballitos llenos de tequila transparente que navegan sin cesar sobre las redondas bandejas, aparece otra algarabía, más bella, más enérgica, casi salvaje. Salta con click de cajita de sorpresa y sale a escena. Es la que arremete los quince de septiembre al acercarse la medianoche cuando
la ceremonia llega a su punto culmine.
La densidad de los himnos bate en las entrañas.
La bandera, aunque quieta, parece flamear por sobre el mundo
La sangre se agolpa acechando el momento del grito.

-¡Que Viva México!
-¡Que Viva México!
-¡Que Viva México!

El pabellón se retira entre aplausos. Aparecen los mariachis.
El son de guitarras, trompetitas, violines y guitarrones fusionado a las inigualables voces, suelta los últimos cabos de la nostalgia por la patria lejana. Ya en un revuelo de faldas y rebozos, miradas y zarandeos, el baile se desliza.
En una de esas vueltas, se la ve cuchichear al oído del cantante perdido como ángel del camino.
Y de golpe, subida ya a la tarima, compartir el micrófono.
El solista la abraza y la cubre con el sombrero negro de ala ancha.
Un calor de manzana irradia su bello y agudísimo perfil.
Surge la voz como desde la infancia, delicada y grave. Arrastra las raíces de otra tierra. Exige ser escuchada. Trae el desgajado amor a México. Oscura y redonda, cruza los territorios. Se la puede palpar. Es verdadera.



No volveré, te lo juro por Dios que me mira
Te lo digo llorando de rabia
No volveré.
No volveré hasta ver que mi llanto ha formado
Un arroyo de olvido anegado
Donde yo tu recuerdo ahogaré!



La canción habla del desamor exuberante, del amoroso odio. Pero genera el efecto contrario. Un camino de pasión de ida y vuelta, mantiene fuertemente conectados a los allí reunidos, mientras cantan, maldicen y vociferan vibrando en la misma tensión.

De pronto, dando una magnífica, dramática vuelta de tuerca, ella la relanza con maravillosa picardía. Se vale de la mirada relampagueante de estrellas y del sombrero cómplice. Emerge como vestal guerrera. Arremete hacia el público. Pero todo su cuerpo, sus vaivenes, las sombras de sus flechas, los brazos extendidos y los dedos-dardos que salen de su último refugio, lo buscan a él.

En el tren de la ausencia me voy
Mi boleto no tiene regreso
Lo que quieras de mi te lo doy
Pero no te devuelvo tus besos!


Admirado, divertido, amorosamente sorprendido, su cámara no cesa de disparar doblegada ante la imponente majestuosidad de la mariachi en que se ha convertido.


Septiembre de 2008.
Para la Reina del Mariachi Oriental