30.7.07

Un maestro menos sobre la faz de la tierra


Murió Bergman.

Ya sé que todo el mundo se muere, y que él no estaba bien, pero... ¡murió Bergman!
Para mí, toda una época. A los 19-20 años (¡qué peligro!). "El séptimo sello" es de las películas que más he visto, a pesar de que cada vez el lenguaje parece más añejo: a mí me fascinó. Vi prácticamente toda la filmografía, leí sus memorias. Otra que me llegó hondo fue "El fracasado". Creo que mi tío Pocho fue quien me hizo ir a verla; supongo que se identificaba con el personaje, con sus neurosis (Bergman es el amo de las neurosis, aunque también incursionó en otros desajustes). El Dios Araña, el andrógino, uno de sus actores estrella con Alzheimer o algo así, el cáncer de "Gritos y susurros" en rojo, la cara perfecta de Liv Ulman llenando la pantalla, la violación de "La fuente de la doncella", el cura con crisis de fe, las frutillas con leche, el pastor protestante, tardes y noches en Cinemateca...

Vaya con Dios (sé que no le haría gracia mi despedida, pero lo mejor que le podría pasar es que hubiera un dios esperándolo)

27.7.07

Otro sábado




He tenido tan poco tiempo para escribir en el blog, que siento que todo ha sido una seguidilla de sábados sobre los que me hubiera gustado escribir (que a su vez enmarcaban otras cosas, como mi tremenda gripe, un maravilloso taller de historia personal que ya está por terminar otra vez, insights varios, la revaloración de la figura de mi padre como un constante apoyo para que confiara en mis talentos, Astor que poco a poco vuelve a tomar confianza en la escuelita y su mundo independiente, mi preocupación por la total pérdida de rumbo de P. desde hace años, los primeros logros de G. como diseñador web, etc).

El primer sábado fue maravilloso, pues los tíos invitaron a Astor a su casa y además nos prestaron auto: G. y yo salimos disparados rumbo al Mercado del Puerto! Nos pareció hermosísimo. Yo no iba hace dos años, él, hace cuatro. Fue paquete completo: Roldós con sandwichitos y el maléfico medio y medio (ya no tomo más que un vasito), un vino en la barra acompañado con asado (no al revés, nótese), un café en el Irazú donde me encontré con el buen Loustaunau y coordinamos un encuentro en casa. La verdad es que volví radiante. Ahí pergeñamos el esbozo de plan de ir algún día con Astor: temprano no había mucha gente y ¿por qué no?

El segundo sábado eran cuatro meses de la muerte de Eduardo. Increíble. En el Mercado del Puerto me parece imposible no acordarme de él (a veces lo encontraba en el privado de Roldós, cuando sólo estaba ese espacio diminuto: hoy hay toda una extensión!). También pienso en V. y en P. cuando voy. Y en Marta Gularte: G. y yo una anécdota increíble con ella, y una filmación.

El tercer sábado llevamos a Astor al Mercado por primera vez. Tomó una Fanta en el Roldós. Ya está iniciado. Fue increíble tener la libertad de estar allí, sin tenerla. Fuimos con V. La pasamos lindo.

El cuarto sábado es mañana. Y yo terminé el trabajo atrasado. Qué felicidad. Y hasta dejé un post en el blog.

Ya veremos. Probablemente "Ratatouille" (lo que sea, con tal de estar en la oscuridad de una sala de cine!)

19.7.07

Historia personal y ciclos

Este post es de febrero de este año, cuando retomé al fin el blog luego de la muerte de Carlitos, que fue el motivo inicial para crearlo. Es una situación igualita a la que vivo ahora, sólo que en el taller de invierno son diez nada más. Ha sido precioso ver cómo el grupo se va armando, cómo empiezan a confiar, a conectarse consigo mismos escribiendo y recordando. Cómo todos nos vamos llenando de historias y personajes nuevos! Darle un sentido, una lectura a lo que uno vive es esencial. Parece que nuestra vida contemporánea estuviera organizada en torno a vaciar a la gente, a arrebatarles el significado de las cosas, a desconectarlos (nos), precisamente.

13.2.07
Historia personal

Es difícil escribir sobre la propia historia personal cuando se está inmerso de repente en los procesos de historia personal de los demás. Entre talleres presenciales y virtuales, en este momento tengo 25 alumnos buceando -o aprestándose a hacerlo- en las profundidades de su memoria y de su identidad. Me siento como una partera preparando su instrumental.

¡Tan bien que me llevaba con este invierno...

... y me hizo esta traición de enfermarme, como a todos los demás, luego de esta ola polar (literalmente: estamos casi en el Polo Sur)!

Es posible que necesitara parar y dejar vagar la mente. Hace mucho, mucho tiempo que no tengo ni una gota de aire para mí, que no tengo cuándo escribir, que los contactos conmigo misma se están limitando a este esporádico blog y algún sueño desordenadamente registrado. Por supuesto, con mucha satisfacción personal por los talleres, lo bien que marcha la gente y todo lo que se recibe en ese sentido. Pero esa es mi labor de partera: yo también tengo procesos y obras que parir, tarde o temprano. Es demasiada postergación, casi cuatro años. Necesitaría que mi hermanito (Levrero, no el Mopri) me puteara como sólo él lo sabía hacer. Aunque cuando él me puteaba yo no tenía a Astor: no encarar mis vocaciones y misiones de vida tenía que ver sólo con mis propias niñerías.

Y claro, una gripe fulminante (para colmos, con trabajo en curso, aunque por lo menos logré encarar la culpa de suspender el taller de hoy jueves) no es lo que se dice un oasis de reencuentro con uno mismo...

Es muy difícil parir a los hijos con dolor (es decir, hacerlo día a día), ganar el pan con el sudor de la frente y además necesitar desesperadamente escribir, estar solo, contemplar, incubar, dejar hacer.

Si encuentro una solución para este dilema la publicaré en el blog, no se preocupen, chicas, escribas modernas del siempre agobiante y malabarista XX (qué clavo la liberación femenina, Dios mío!)

15.7.07

El famoso videoclip del Darno


Bueno, aquí está Sansueña, rodado en 1991 en AFE una noche gélida. Las otras secuencias, en la Estación Colón, desconcertaron a más de uno que vio el letrero de "Sansueña" cuando iba a tomar el tren. Se verá en una de esas tomas que hay un cartelito antiguo de Coca-Cola ("...segunda en ferrocarril"): sea lo que sea, nos dieron un dinerito para contribuir con los gastos, que los bancamos todos nosotros (Alex de Alava, Agamenón Castrillón, que fue el autor de la idea, Mintxo Martincorena y una servidora). El clip fue editado offline en una institución pública que no mencionaré para no comprometer a nadie, y hay varias anécdotas sabrosas en torno a estos minutitos. Nunca imaginamos que sería el único video de la carrera del Darno (y ahora sí, el único). Lo que se escucha al principio es el final del track anterior, "Ni siquiera las flores" (que era lo que se escuchaba en el velorio real al llegar, por cierto, o al menos yo me lo imaginé así). La canción que Eduardo canta al final en la estación, parado e iluminado, es "A hard rain´s gonna fall" de Bob Dylan. Nunca me gustó que no coincidiera con lo que se escucha en el audio.Visto a la distancia, es un poco ingenuo a nivel de lenguaje, pero es lo que hay y ¡son más de quince años! De todos modos, esa toma casi al final del Darno fumando y mirando por la ventanilla del tren vale todo.

"Sansueña" ganó segundo lugar en un concurso organizado por la Presidencia de la República (el primero fue de Laura Canoura) y representó a Uruguay en su stand durante la ExpoSevilla 92. Yo escribí un guión para "De los relojeros", que iba a filmarse en Amarcord (en mi mente, claro), pero al final nunca lo concretamos. Y los relojes siguieron adelante sin piedad.